Colapso y educación

Compartimos las notas de la sesión llevada a cabo sobre colapso y educación el sábado 16/12/2017. Esperamos os resulte de interés y te animamos a compartirlo y a participar de nuestras sesiones..

Índice de contenidos

Definición de Colapso:

Empezamos la sesión definiendo el colapso a partir de las ideas y conocimientos previos de las personas asistentes:

  • Proceso de cambio drástico e irreversible que influirá en múltiples aspectos como una mayor fragmentación en las relaciones sociales, mayor dificultad para cubrir necesidades básicas, deslegitimidad de instituciones e ideologías, crisis medioambientales, aumento de conflictos bélicos, insolvencia de las instituciones financieras y devaluaciones monetarias, aumento de la desigualdad de género, mayores riesgos para la salud…
  • El colapso es el fin, la caída del sistema y la oportunidad de comenzar algo nuevo. La crisis de una sociedad basada en el crecimiento infinito de un planeta finito.
  • Es el precipicio al final de la huida hacia delante del capitalismo. La muerte súbita del capitalismo de éxito.
  • Se plantea como la quiebra de un sistema que ha consumido y destruido la vida. La 6ª extinción.
  • Otras definiciones o conceptos que nos ha sugerido la palabra colapso es: bloqueo, choque, caos, mogollón, hundimiento, caída o abandono colectivo (co-lapso), brusco y global de un sistema. ¡Se acabó!

Algunos datos y cifras…

Para continuar, compartimos a través de una exposición, algunos datos en diversos ámbitos y categorías que construimos de forma colectiva y que evidencian que el colapso es algo real en la actualidad. Como el colapso es un problema complejo, no se trata sólo de efectos y consecuencias aisladas, sino que están relacionadas entre sí y se influyen mutuamente, reflejamos esta relación a través de hilos:

Naturaleza

  • Nuestra huella ecológica para 2020 será de 1,75 Planetas, y 2,5 Planetas en 2050.
  • Se ha extinguido el 99,9% de las especies que hayan existido nunca y unas 30.000 especies desaparecen cada año (tres cada hora).
  • Algunas de las especies que están en peligro son de vital importancia para la supervivencia humana. Un ejemplo son las abejas, con un papel esencial en los ecosistemas (cerca del 75% de los alimentos que consumimos y el 90% de las plantas silvestres dependen de la polinización). Sin embargo las poblaciones de abejas disminuyeron en Europa un 25% entre 1985 y 2005; y datos recientes revelan que el 46% de las 68 especies de abejorros europeos están en declive y 24% en peligro de extinción.
  • Los arrecifes de coral protegen las costas contra la erosión, sirven como hábitat para muchas especies marinas (incluyendo las de consumo humano) y algunos de sus compuestos químicos se utilizan para crear medicamentos. Sin embargo, se han identificado 231 especies en peligro de extinción, amenazadas o vulnerables.
  • Estamos notando el cambio climático en el incremento general de las temperaturas y las olas de calor (en Julio de este 2017 hemos batido el record de temperatura global en 137 años). P
  • Subida del nivel de mar: entre 20 y 88 cm durante el S.XXI, y progresivo deshielo de los polos.
  • Se está registrando la mayor concentración de catástrofes naturales: tormentas e inundaciones, desertización, proliferación de incendios, tormentas de polvo, crecimiento e intensidad de huracanes y tornados…
  • Hoy se se pierden en el planeta al año 120.000 km2 de bosques, un 40-50% más que hace una década.La mayor parte de esta pérdida tiene su causa en la intervención humana: deforestación causada por la conversión en tierras agrícolas y explotaciones ganaderas (las cuales además son la principal causa de emisiones de gases de efecto invernadero por encima del transporte), incendios forestales…
  • El planeta pierde cada año 52.000 kilómetros cuadrados de bosque, un área similar a la superficie de Costa Rica o algo superior a la de Aragón.
  • Los grandes incendios forestales aumentaron un 22% entre 2004 y 2013, respecto a la década anterior.
  • La ‘huella ecológica’ de los 163 millones de perros y gatos domésticos en Estados Unidos, traducida en consumo de carne, les sitúa en quinta posición a nivel mundial, si formasen un país.Okin dice que encontró que los gatos y los perros son responsables de 25 a 30 por ciento del impacto ambiental del consumo de carne en los Estados Unidos.  http://bloglemu.blogspot.co.id/2017/08/la-enorme-huella-ecologica-de-163.html?m=1

Recursos y Materias primas

  • El ser humano se ha apropiado de cerca de la tercera parte de la producción de biomasa continental y consume una vez y media lo que el planeta puede aportar anualmente.
  • Cada año consumimos combustibles fósiles equivalentes a lo que la tierra tarda en crear miles de años.
  • Actualmente usamos 16 veces más energía que a principios del S.XX. Y desde principios de 1990 se encuentra menos gas del que se consume. Fernández Durán y Gonzáles Reyes estiman que el pico se registrará durante 2020-2030 (2014:96).
  • Tasa de Retorno Energético (para producir energía es necesario contar con energía para su extracción). En el caso del petróleo, en los primeros yacimientos el retorno era de 100 a 1. En la década de 1960 por cada barril consumido se descubrían 6. Y hoy, con una tecnología más avanzada, se consumen siete barriles por cada uno que se descubre. Y el 50% del petróleo producido procede de grandes yacimientos anteriores y no se ha descubierto ninguno nuevo similar en los últimos años .
  • Han aumentado el empleo de nuevas técnicas agresivas como fracking (fractura hidraulica). Igualmente insostenible, que además necesita un gran consumo de agua (otro recurso escaso). Entre los riesgos del fracking encontramos: riesgos de explosión, escapes de gas, escapes de ácido sulfhídrico (muy tóxico en bajas concentraciones), contaminación de acuíferos, terremotos, especulación económica…
  • Hemos empleado el 95% del mercurio disponible, el 80% del plomo, la plata y el oro, el 70% del arsénico, el cadmio y el zinc, y el 60% del estaño, selenio y litio.

Territorio

  • Se está registrando una radicalización de las desigualdades según los territorios: aumento de hambrunas (en 1996 en 788 millones el número de seres humanos que pasaban hambre, mientras que en 2009 había sobrepasado los mil millones), mayor expansión de epidemias y pandemias y nuevas enfermedades o la vuela a otras casi extintas.

Relaciones Sociales

  • Crisis del cuidado: crecimiento de las ciudades, el retroceso de los espacios de socialización, un creciente individualismo, envejecimiento de la población y una presencia desproporcionada de ancianos en relación con el resto de la población, tardía emancipación de l@s hij@s, extensión de la precariedad…
  • Hemos perdido la confianza en los saberes tradicionales y los cuidados afectivos domésticos, delegando y dependiendo cada vez más nuestra salud y cuidados a figuras supuestamente hiperespecializadas en las que debemos confiar plenamente y no cuestionar. Esto se traduce en una pérdida de soberanía y el control sobre los procesos de producción de medicamentos o alimentos.

Economía

  • Se extienden las guerras y mafias en algunos países donde se explotan materias primas y fuentes de energía: el caso del congo con el mineral coltán, conflictos provocados por EEUU por el control de yacimientos de petróleo y gas (más de la mitad del gasto militar de EEUU responde al objeto de proteger el acceso a las materias primas energéticas)…
  • Asistimos a un creciente privatización y mercantilización de servicios públicos básicos que son también derechos humanos fundamentales: sanidad, salud…

Género

  • Feminización de la pobreza, a partir de la incorporación masiva de las mujeres al trabajo asalariado (que representan el 70% de la pobreza en el planeta y el 78% de l@s analfabet@s son mujeres). Aunque, por otro lado, las mujeres desarrollan el 67% del trabajo a pesar de que reciben sólo el 10% de la renta.

Salud

  • Principalmente se actúa sobre la biología humana. De esta forma se medicaliza cada vez más la vida con la consecuente mercantilización de los tratamientos (en España somos el segundo país en consumo de fármacos, que no necesariamente se ha traducido en una mejor salud).
  • Creciente privatización de la sanidad, con la consiguiente dificultad de  acceso a l@s que tienen menos posibilidades (que por otra parte son a menudo l@s que más lo necesitan). En el caso de Madrid, en los últimos años el 40% de la población pasó a ser asignada a hospitales privados.
  • Concepción reduccionista y biologicista de la salud. Se trata la enfermedad como un problema individual que separa al enferm@ de su contexto social, excluyendo lo político y lo ambiental en las causas de la enfermedad.

Marco político

  • Control social de la disidencia.
  • Pérdida generalizada de confianza en las instituciones políticas formales y sus representantes políticos. Según el informe Crisis económica, confianza y capital social publicado por el IVIE y la Fundación BBVA entre 2008 y 2016 la confianza en los políticos y en el parlamento ha disminuido más de 30 puntos.
  • Las instituciones están respondiendo con un aumento de la represión ciudadana. En España podemos comprobar esta situación con la actual Ley Mordaza, los ataques a la libertad expresión en la cultura y las redes sociales, los fuertes controles migratorios…
  • eliminar la pobreza extrema no es un problema con respecto al cambio climático, pero elevar los ingresos de las personas más pobres a más de 3 dólares diarios haría que el logro de mantener el objetivo de los 2 ºC sea muy difícil”,
    erradicar la pobreza extrema supondría una contribución al calentamiento global de tan solo unos 0,05 °C
  • la huella de carbono de las personas más pobres del planeta, un 12% de la población, es de solo 1,9 toneladas de dióxido de carbono por persona al año, lo que supone menos del 4% de las emisiones. Mientras que el 10% más rico del planeta emite más de 26,3 de toneladas, que equivale a un 36% de las emisiones globales. http://m.eldiario.es/sociedad/cambio_climatico-pobreza-desigualdad_0_701331183.html
  • Según el último informe europeo, España es líder en aumento de emisiones absolutas en la Unión Europea, con un incremento de más de 47 millones de toneladas de CO2 con respecto a 1990. Esta cifra supone un incremento en la tasa de emisiones de un 16’6%, lo que nos sitúa como uno de los cinco únicos países de la UE en los que han aumentado las emisiones durante este periodo.

Nuestro posicionamiento frente al colapso y el punto de vista educativo.

Tras definir el colapso y conocer algunos datos concretos en diversos ámbitos y relacionarlos entre sí, nos centramos en analizar nuestro papel frente al escenario colapsista actual e identificar áreas de trabajo y cómo podemos llevar a cabo alternativas para minimizar las consecuencias o prepararnos en una transición postcolapsista. No sólo desde un posicionamiento personal, sino también desde un punto de vista educativo y colectivo (chavales/as, profesorado, familias…).

Empezamos analizando nuestro papel desde la autocrítica, identificando prácticas de nuestro día a día que han podido influir en el panorama actual:

El colapso y yo

  • Alta huella hídrica (la suma del agua virtual -el agua que se necesita para elaborar un producto: una hamburguesa, un café, una ducha…- de los bienes y servicios que consumimos).
  • Alta dependencia del coche. Uso a diario, 1 coche 1 persona…
  • Se me olvida apagar luces y enchufes.
  • Alto consumo de carne (la explotación ganadera genera una de las mayores huellas hídrica emisiones de CO2, genera extensos monocultivos para pienso…).
  • Alto consumo y dependencia de la tecnología.
  • Alto consumo de papel en libros y documentos.
  • Gasto en calefacción y aire acondicionado. Concepto de casa caliente (toda la casa aclimatada y estar en manga corta en invierno) en lugar de personas calientes (abrigarse).
  • Cero autonomía en el ámbito de la salud. Profunda dependencia y desconocimiento del sistema sanitario.
  • Compra de productos sin conocer el origen de la construcción y las consecuencias de su elaboración.
  • Altos niveles de consumismo y compra de productos realmente innecesarios.
  • No pertenecer a movimientos sociales alternativos y organizados.
  • Viajar mucho: viajes en avión y otros transportes de larga distancia, turismo…
  • Consumir en grandes superficies.
  • Consumo de productos fuera de temporada y provenientes de larga distancia.

Seguimos compartiendo y poniendo en común aquellas cosas que ya hacemos y que suponen comportamientos, actividades e iniciativas frente al colapso

Yo contra el colapso

  • Consumir menos.
  • Reciclar, reusar y reducir.
  • No uso plásticos.
  • Cuidar y medir el consumo de agua.
  • Plantar árboles y plantas.
  • Consumo de poca carne.
  • Reutilizar la ropa: alargar su vida util, reparar, organizar mercadillos e intercambios…
  • Educar en la sostenibilidad.
  • Odio el aire acondicionado.
  • Intento transmitir la importancia del consumismo.
  • Uso del transporte público y colectivo.
  • Compartir el transporte privado y viajes en coche.
  • Me muevo andando.
  • Uso de la bicicleta como forma de transporte.
  • Consumo de productos ecológicos.
  • Pertenezco a un grupo de consumo ecológico en mi cooperativa de vivienda.
  • Separación de residuos y depósito en el punto limpio.
  • Consumo de productos de temporada.
  • No consumo carne ni pescado.
  • Intento consumir en circuitos cortos.
  • Uso de hardware y software libre
  • Huerto casero y autoconsumo.
  • Mi dinero en una banca ética.
  • Contrato de servicios y suministros del hogar a comercializadores de economía social y energías renovables: som energia y gesternova (electricidad) y Som conexio (telefonía).
  • Alargar la vida útil de la tecnología.
  • Hablar de esta problemática. Ser proselitista respecto al tema. SOlidarizarse con los conflictos generados por esta problemática.
  • Pertenecer a asociaciones, colectivos y movimientos sociales.

Para finalizar, terminamos compartiendo ideas para complementar nuestra acción anterior desde un punto de vista educativo y colectivo:

  • Si las escuelas son lugares de aprendizaje, son un lugar idóneo para recuperar saberes tradicionales en diversos ámbitos: salud, soberanía alimentaria, agricultura…
  • Dar a conocer proyectos locales alternativos e invitarlos a los centros educativos para asociarnos y vincular a nuestra práctica.
  • Sensibilizar sobre nuestro modo de vida y sus consecuencias.
  • Mostrar y dar a conocer el ciclo de vida de los productos que consumimos.
  • Abordar el colapso desde los curriculums.
  • Enseñar habilidades para organizarse de forma colectivo.
  • Ofrecer respuestas ante el consumismo.
  • Ser referentes y ejemplos a seguir.
  • Enseñar en la recuperación y funcionamiento de sistemas tradicionales de abastecimiento.
  • Educar en el posicionamiento individual responsable, desde lo local y pensando globalmente.
  • Dar a conocer fórmulas económicas alternativas y asociativas: cajas de resistencia, bancos del tiempo, tiendas libres, trueques, bancos de alimentos, banca ética…
  • Aprovechar proyectos en auge como el de “Madrid agroecológico”.
  • Educar en la soberanía alimentaria: huertos urbanos y autoconsumo, productos de temporada, alimentos ecológicos, conocer la procedencia de los alimentos, productos locales…
  • Uso de tecnología libre y sostenible, dar a conocer las iniciativas y productos alternativos actuales: tecnología libre de conflicto, de comercio justo, construidos con materiales más sostenible, tecnología modular, enseñar a reparar…
  • Compartir servicios y suministros: electricidad, wifi…

Bibliografía, artículos y otras direcciones de interés:

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